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Receta

Provolone al horno, la receta original

Queso provolone fundido en cazuela de barro, con orégano y pan de ajo. Veinte minutos y tres ingredientes. La receta que Spiga Impex publica desde 2023.

Tiempo
25 min
Dificultad
Fácil
Raciones
4

Ingredientes

  • 200 g de provolone dolce Spiga, en porción o en rodaja gruesa
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de guindilla molida (opcional)
  • 1 baguette o pan de payés
  • 50 g de mantequilla derretida
  • 3 dientes de ajo picados finos
  • Perejil picado (opcional)

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo. Coloca el provolone en una cazuela de barro o en cualquier recipiente que aguante el horno, en una sola capa y sin amontonar.

  2. Riega el queso con el aceite de oliva y espolvorea el orégano por encima. Si lo quieres picante, añade ahora la guindilla.

  3. Hornea de 10 a 12 minutos, hasta que burbujee y la superficie empiece a dorarse. No lo pases: si se dora del todo suelta la grasa y queda aceitoso en vez de cremoso.

  4. Mientras se hornea, corta el pan en rebanadas sin llegar a la base, de modo que quede unido por abajo como un acordeón.

  5. Mezcla la mantequilla derretida con el ajo picado y el perejil, y unta la mezcla entre las rebanadas con una brocha o una cuchara.

  6. Mete el pan en el horno los últimos 3 a 5 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Saca los dos a la vez y sirve el queso en la propia cazuela, que lo mantiene fundido en la mesa.

El provolone al horno es el aperitivo italiano más agradecido que existe: tres ingredientes, veinte minutos y una cazuela que llega fundida a la mesa. Se pide solo en carta y funciona igual en casa.

Qué provolone usar

Dolce, no piccante. El provolone dolce se cura entre dos y tres meses y funde limpio, sin separarse. El piccante pasa de los seis meses, tiene mucha más grasa libre y en el horno se corta: suelta aceite y deja el queso correoso. Para esta receta se usa siempre el dolce.

En porción, mejor que en rodaja. Las porciones de 150 o 180 gramos vienen ya con el grosor que necesita el horno. Una rodaja fina se seca antes de fundir por dentro; una porción entera funde de fuera hacia dentro y se queda cremosa.

Con orégano o con pimienta, si quieres saltarte un paso. El provolone Spiga sale también condimentado de fábrica, y entonces solo hay que meterlo al horno.

El punto exacto

La receta se estropea siempre en el mismo sitio: se deja de más en el horno. El queso está listo cuando burbujea por toda la superficie y empieza a coger color en los bordes, no cuando está dorado del todo. En ese momento la caseína todavía retiene la grasa y el queso hace hilo. Un minuto después la suelta, y lo que queda es un charco de aceite con una costra encima. Diez o doce minutos a 200 °C es el rango, pero manda la vista.

La cazuela de barro no es decoración. El barro acumula calor y lo devuelve despacio, así que el queso sigue fundido diez minutos en la mesa. En una fuente metálica se enfría antes de que llegue la segunda ronda de pan.

Cómo se sirve

Con pan de ajo, que es lo que lleva la receta, o con pan tostado sin más. En carta funciona bien acompañado de tomate cherry asado en la misma cazuela, de unas hojas de albahaca añadidas al sacarlo, o de unas gotas de aceite de trufa por encima si se busca subirlo de precio.

Es una receta de compartir: una cazuela de 200 gramos da para cuatro personas como aperitivo, y para dos si va como plato.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el queso provolone? Un queso italiano de leche de vaca y pasta hilada, originario del sur de Italia. La cuajada se estira en caliente, igual que en la mozzarella, y después se moldea, se sala en salmuera y se cuelga a curar. De ahí viene su textura elástica y que funda tan bien.

¿Se puede hacer en sartén? Sí, a fuego medio y tapado, aunque el resultado no es el mismo: en el horno el calor llega por todos lados y el queso funde parejo; en la sartén se dora la base antes de que el centro se ablande.

¿Y en freidora de aire? También, a 180 °C entre 6 y 8 minutos. Conviene mirarlo a los cinco: el aire caliente dora mucho más rápido que el horno.

¿El provolone lleva lactosa? Como todos los quesos curados, muy poca: la lactosa se consume durante la maduración. La cifra exacta de cada referencia está en su ficha técnica.

¿Puede sobrar y recalentarse? Recalentado no recupera la textura. Es una receta para hacer justo antes de servir.