El proyecto
Cuatro decisiones, y la primera manda sobre las otras tres
1
Elegimos la fábrica
Cada especialidad se hace bien en un sitio concreto. Partimos de la planta que domina ese producto, no de la que tenga hueco en el calendario.
2
Ajustamos receta y formato
Textura, curación, gramaje y unidades por caja se definen contra el lineal al que va: no es lo mismo un mural de libre servicio que una cocina de obrador.
3
Diseñamos el envase
Del arte final al etiquetado legal, con la información obligatoria resuelta y la imagen que la marca necesita en su categoría.
4
Producimos y entregamos
Producción programada contra previsión y entrega en plataforma con cadena de frío controlada desde origen. Un único interlocutor de principio a fin.
Qué te ahorra
La marca es tuya; el trabajo de detrás, nuestro
Sin fábrica que buscar
La relación con la planta la sostenemos nosotros: idioma, especificaciones, incidencias y calendario de producción.
Sin traer tú el producto
Documentación, transporte y frío entran en el mismo trato. El producto llega a plataforma, no a un puerto.
Sin comprometer el surtido
La marca propia convive con las nuestras y con las de fábrica: se cubre el hueco que falta sin duplicar referencias.
Dónde se produce
Las mismas plantas con las que producimos nuestras marcas
No hay un circuito distinto para la marca del cliente. Se produce donde producimos nosotros, con los mismos controles y el mismo interlocutor en fábrica.
Las marcas y logotipos pertenecen a sus respectivos titulares.
Cuéntanos qué hueco quieres cubrir
Con la categoría, el formato y el volumen aproximado ya se puede empezar a trabajar.

































